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Radio Buen Anuncio 95.7___
La radio que vive tu fe



          Breve historia 
 

FM Buen Anuncio 95.7, radio católica del Obispado de Gualeguaychu, nace por iniciativa de laicos de la Parroquia San Roque de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, junto a los sacerdotes Enrique Caballero y Guillermo García y la autorización del Obispo diocesano de aquel momento, Monseñor Pedro Boxler, quien firmo la solicitud de frecuencia el 19 de julio 1991. 

 Puede decirse que FM Buen Anuncio, nace junto a la radiodifusión católica de Argentina.

 
Surge la Resolución 858/90 otorgando ese derecho y comienza otra historia... Buen Anuncio recibe el Decreto 48/92, como un regalo de Reyes, el 6 de enero de 1992.
 El decreto otorgaba al Obispado de Gualeguychu, la licencia de una frecuencia de radiodifusión,  para la Parroquia San Roque de Concepción del Uruguay, localizada en el canal 237, frecuencia 95.3 y señal distintiva LRI 329

MI AMISTAD CON PABLO DENKOW

 Conocí a Pablo Denkow el 22 de diciembre de 1991 en ocasión de concurrir a participar de una convocatoria del Episcopado Argentino a directores y responsables de radios católicas, en la sede de la Conferencia Episcopal   Argentina. Participaron sacerdotes y laicos comprometidos con la comunicación  católica en ese momento y todos tuvimos oportunidad de expresar nuestro pensamiento y hacer aportes que, sin duda, fueron las bases de ARCA, fundada 3 meses después,  Pablo me impresiono por la claridad y amplitud de sus conceptos manifestados en una sabiduría cordial que provoco mi especial atención, y creo, sin exagerar, que el aprecio esta disposición mía a sus palabras, que dieron lugar al inicio, de una amistad perdurable.

  

 

 


Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en ?l ? (1 Jn 4, 16). Estas palabras de la Primera carta de Juan expresan con claridad meridiana el coraz?n de la fe cristiana: la imagen cristiana de Dios y tambi?n la consiguiente imagen del hombre y de su camino. Adem?s, en este mismo vers?culo, Juan nos ofrece, por as? decir, una formulaci?n sint?tica de la existencia cristiana: ? Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos cre?do en ?l

Hemos cre?do en el amor de Dios: as? puede expresar el cristiano la opci?n fundamental de su vida. No se comienza a ser cristiano por una decisi?n ?tica o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientaci?n decisiva. En su Evangelio, Juan hab?a expresado este acontecimiento con las siguientes palabras: ? Tanto am? Dios al mundo, que entreg? a su Hijo ?nico, para que todos los que creen en ?l tengan vida eterna ? (cf. 3, 16). La fe cristiana, poniendo el amor en el centro, ha asumido lo que era el n?cleo de la fe de Israel, d?ndole al mismo tiempo una nueva profundidad y amplitud. En efecto, el israelita creyente reza cada d?a con las palabras del Libro del Deuteronomio que, como bien sabe, compendian el n?cleo de su existencia: ? Escucha, Israel: El Se?or nuestro Dios es solamente uno. Amar?s al Se?or con todo el coraz?n, con toda el alma, con todas las fuerzas ? (6, 4-5).
The Horseshoe Falls,

Jes?s, haciendo de ambos un ?nico precepto, ha unido este mandamiento del amor a Dios con el del amor al pr?jimo, contenido en el Libro del Lev?tico: ? Amar?s a tu pr?jimo como a ti mismo ? (19, 18; cf. Mc 12, 29- 31). Y, puesto que es Dios quien nos ha amado primero (cf. 1 Jn 4, 10), ahora el amor ya no es s?lo un ? mandamiento ?, sino la respuesta al don del amor, con el cual viene a nuestro encuentro.